

Líder mundial en diagnóstico in vitro, bioMérieux diseña y desarrolla sistemas de análisis utilizados tanto por laboratorios de análisis médicos como por las industrias agroalimentaria, farmacéutica y cosmética para detectar e identificar diferentes agentes patógenos. Empresa familiar con cerca de 14.000 empleados en todo el mundo, ha elegido Experquiz para acompañar la evaluación y el desarrollo de las competencias de sus equipos técnicos a nivel internacional.
Testimonio de Elisabeth Hild, Digital Learning Design Manager en bioMérieux.
Lo que más aprecié fue la cercanía de los equipos y su capacidad para comprender rápidamente nuestros retos. A lo largo del proyecto, supieron proponer soluciones adaptadas a nuestro contexto y orientarnos hacia alternativas cuando algunas solicitudes no podían llevarse a cabo tal como estaban planteadas inicialmente.
¿Puede presentar su función en bioMérieux y los desafíos de formación que dirige?
Trabajo en Global Customer Service, dentro del área de Learning & Development. Junto con mis colegas, somos responsables de la formación y del desarrollo de las competencias de los equipos que trabajan directamente con nuestros sistemas. Esto incluye principalmente a los Application Specialists, los Service Engineers y los equipos de IT, así como a nuestros distribuidores, a quienes formamos siguiendo los mismos estándares que aplicamos a nuestros propios colaboradores.
Nuestra misión consiste en garantizar que los equipos de todo el mundo dispongan de la formación adecuada, los contenidos técnicos apropiados y los itinerarios de aprendizaje más pertinentes. Las personas a las que apoyamos son responsables de instalar, mantener o solucionar incidencias en nuestros sistemas directamente en las instalaciones de los clientes. Por ello, deben contar con un nivel muy elevado de dominio de los productos y los procedimientos. Nuestro enfoque se acerca mucho a una lógica de cualificación o certificación en el puesto de trabajo.
¿Por qué el dominio de las competencias es especialmente crítico en su actividad?
Los colaboradores que formamos suelen intervenir solos en las instalaciones de los clientes. Deben ser capaces de instalar un sistema, realizar tareas de mantenimiento o resolver averías en entornos que a veces son complejos. Detrás de cada intervención hay un laboratorio que espera una solución y que depende del correcto funcionamiento de nuestros equipos.
Durante mucho tiempo trabajamos con centros de formación distribuidos en distintas regiones del mundo. Los colaboradores tenían que desplazarse para recibir formación, pero esto implicaba importantes limitaciones. Entre los costes de viaje, las dificultades administrativas en algunos países y los desafíos geopolíticos, nos dimos cuenta de que no siempre conseguíamos formar a todas las personas que lo necesitaban.
También descubrimos que algunas regiones habían desarrollado sus propias prácticas y sus propios sistemas de formación. En India, por ejemplo, se habían creado centros locales con procesos de muy alta calidad, pero no necesariamente teníamos una visión global de todo lo que se estaba haciendo. Nuestro objetivo es armonizar las prácticas, garantizar una mayor equidad entre regiones e identificar mejor las necesidades de desarrollo de los equipos.
Ya disponían de un LMS interno. ¿Por qué dejó de ser suficiente?
Llevamos más de quince años utilizando Cornerstone y responde muy bien a determinadas necesidades relacionadas con la administración de la formación. Sin embargo, cuando se trata de evaluar con precisión los conocimientos y, sobre todo, de explotar los resultados, alcanzamos rápidamente sus límites.
Necesitábamos ir mucho más lejos en el análisis de las competencias. Los cuestionarios ya existían, pero la explotación de los datos seguía siendo compleja y a menudo requería manipulaciones manuales. Cuando es necesario extraer archivos Excel, reprocesarlos y posteriormente reconstruir análisis, resulta difícil proporcionar a los managers una visión clara y accionable de sus equipos.
También habíamos probado otras soluciones, pero nos encontrábamos frecuentemente con las mismas dificultades. Buscábamos una plataforma verdaderamente diseñada para la evaluación de conocimientos, con cuadros de mando dinámicos, una base de datos centralizada y la capacidad de explotar de inmediato los resultados obtenidos.
¿Cuáles eran sus criterios de selección?
Teníamos varios criterios que eran innegociables. El primero estaba relacionado con la forma de presentar los resultados. No queríamos que los colaboradores recibieran simplemente una puntuación. Nuestro objetivo no era evaluar para sancionar, sino evaluar para desarrollar competencias.
También necesitábamos cuadros de mando muy visuales, capaces de poner de relieve tanto las áreas de fortaleza como aquellas que requerían apoyo. Los managers debían poder utilizar esta información fácilmente, sin necesidad de reprocesar los datos.
La dimensión internacional también era esencial. Las evaluaciones debían poder realizarse en los idiomas locales y todo el proceso tenía que seguir siendo sencillo de administrar.
Por último, buscábamos una plataforma capaz de integrarse en nuestro entorno tecnológico y respaldada por un equipo ágil y receptivo, capaz de acompañarnos en un proyecto de alcance global.
¿Por qué eligieron Experquiz?
Conocía Experquiz desde hacía varios años. Cuando nuestro proyecto empezó a ganar envergadura, lanzamos una licitación con un pliego de condiciones muy preciso. Teníamos requisitos especialmente exigentes en materia de integración con nuestro LMS, análisis de resultados, gestión multilingüe y generación de informes.
Consultamos a varios proveedores. Algunos indicaron rápidamente que no podían cumplir con todos nuestros criterios. Finalmente, solo dos soluciones permanecieron realmente en consideración.
Lo que marcó la diferencia con Experquiz fue, ante todo, su comprensión de nuestras necesidades. Les pedimos que se proyectaran en nuestro entorno y que nos mostraran de manera concreta cómo su solución podía responder a nuestros desafíos. Las demostraciones estaban muy orientadas a nuestros casos de uso y teníamos acceso directo a los interlocutores técnicos, lo que nos permitía obtener respuestas inmediatas a las preguntas más complejas.
También comprobamos que la mayoría de las funcionalidades que necesitábamos ya estaban disponibles en la plataforma. Otras soluciones proponían ideas interesantes, pero todavía dependían de desarrollos futuros o de herramientas complementarias. Con Experquiz, teníamos la sensación de disponer de una solución madura desde el primer momento, capaz de responder a nuestras expectativas sin multiplicar las capas técnicas ni los tratamientos manuales.
¿Cómo utilizan hoy Experquiz?
Hemos desarrollado cuestionarios que permiten evaluar diferentes niveles de conocimiento según los perfiles de las personas evaluadas. Algunos cuestionarios se centran en los conocimientos fundamentales que deben adquirirse después de una formación inicial, mientras que otros evalúan competencias más avanzadas, especialmente relacionadas con la resolución de incidencias y las situaciones que se encuentran sobre el terreno.
El objetivo no es simplemente verificar que una persona haya obtenido un buen resultado general. Lo que buscamos es comprender con precisión en qué áreas se siente cómoda y en cuáles necesita apoyo adicional.
Actualmente, estas evaluaciones forman parte de una reflexión mucho más amplia en torno a la certificación de competencias. A largo plazo, constituirán uno de los elementos que permitirán a los managers validar el nivel de dominio de sus equipos.
¿Cómo utilizan los managers los resultados?
Los cuadros de mando permiten hoy a los managers identificar rápidamente las áreas de mejora de sus equipos. El objetivo no es sancionar, sino acompañar y desarrollar a las personas. Los colaboradores reciben recomendaciones adaptadas a su situación, mientras que el manager mantiene siempre la responsabilidad de interpretar los resultados.
Según el contexto, puede poner en marcha sesiones de coaching individual, acciones colectivas, acompañamiento sobre el terreno o formación complementaria. De este modo, hemos pasado de una lógica basada simplemente en ofrecer formación a una lógica centrada en gestionar activamente el desarrollo de las competencias.
¿Cómo se llevó a cabo la integración con su entorno tecnológico?
Nuestro objetivo era ofrecer una experiencia lo más fluida posible para los participantes. No queríamos imponerles una nueva plataforma ni nuevas credenciales de acceso. Todo debía integrarse de manera natural en el entorno que ya utilizan.
Uno de los principales desafíos consistía en hacer que nuestro LMS se comunicara con Experquiz. Queríamos que determinados datos de recursos humanos se transmitieran automáticamente a la plataforma y que los resultados pudieran posteriormente integrarse de nuevo en nuestro sistema de formación.
Esta integración representó un auténtico reto técnico, ya que nunca habíamos realizado un tipo de conexión con un nivel tan elevado de intercambio de información. El trabajo conjunto entre nuestros equipos y los de Experquiz permitió desarrollar una solución fluida que hoy nos proporciona mucha más autonomía en la explotación de los datos.
¿Cómo responde Experquiz a sus desafíos internacionales?
Muy rápidamente comprendimos que las evaluaciones debían realizarse en el idioma local. Los colaboradores pueden trabajar con documentación en inglés, pero cuando se trata de evaluar con precisión sus conocimientos, es indispensable que puedan hacerlo en su propia lengua.
Las funcionalidades de traducción ofrecidas por Experquiz nos permitieron dar un paso muy importante. Los contenidos se traducen y posteriormente son revisados por expertos locales para garantizar su calidad. Gracias a ello, hemos podido desplegar cuestionarios en varios idiomas y afrontar con mucha más tranquilidad una implantación global.
Esta capacidad para gestionar las traducciones manteniendo al mismo tiempo una administración centralizada constituye una ventaja real para una organización como la nuestra.
¿Qué valoró especialmente del acompañamiento de los equipos de Experquiz?
Lo que más valoré fue la cercanía de los equipos y su capacidad para comprender rápidamente nuestros desafíos. A lo largo del proyecto, supieron proponer soluciones adaptadas a nuestro contexto y orientarnos hacia alternativas cuando algunas solicitudes no podían implementarse tal como estaban planteadas inicialmente.
Esta transparencia permitió avanzar de forma eficiente y construir una verdadera relación de confianza. Además, se realizaron varias evoluciones en la plataforma para responder a nuestras necesidades específicas, lo que demuestra una auténtica voluntad de colaboración.
¿Qué beneficios observan hoy y cuáles son las próximas etapas?
Experquiz nos permite pasar de una lógica de medios a una lógica de resultados. Los managers disponen ahora de una visibilidad mucho más clara sobre las competencias de sus equipos y pueden poner en marcha acciones de desarrollo adecuadas.
Más allá de las mejoras operativas, esto contribuye también a reforzar la confianza de los colaboradores cuando intervienen ante los clientes. Una persona mejor preparada está más tranquila, es más eficaz y ofrece un servicio de mayor calidad.
El proyecto está aún lejos de terminar. Hoy solo hemos cubierto una parte de la población de bioMérieux y seguimos ampliando el despliegue a nuevas regiones. Las evaluaciones también se integrarán en nuestro futuro programa mundial de certificación.
Lo más interesante es que no se trata de un sistema estático. Seguimos evolucionando nuestras prácticas y podemos apoyarnos en los equipos de Experquiz para acompañar esta transformación.










