AIR FORMATION
Organización de formación

Air Formation es un organismo de formación especializado en los oficios del sector aeronáutico, que acompaña a compañías aéreas, organizaciones de mantenimiento, fabricantes y empresas subcontratistas en el diseño y la implementación de programas de formación técnica, reglamentaria y operativa.

En un entorno altamente regulado por la EASA, la formación constituye un reto fundamental en términos de cumplimiento normativo, seguridad y mantenimiento de las competencias profesionales. Air Formation diseña soluciones pedagógicas que permiten a las organizaciones formar, evaluar y demostrar de manera sostenible las competencias de sus empleados.

Testimonio de Fanny Simonin.

Esta combinación entre cercanía humana, profesionalidad y voluntad permanente de hacer avanzar los proyectos constituye, en mi opinión, uno de los grandes puntos fuertes de Experquiz.

¿Cuál es su función en Air Formation y cuáles son las particularidades de las formaciones que diseñan?

Soy responsable del área de e-learning. Mi función consiste en dirigir todos los proyectos de formación digital, desde el análisis de las necesidades hasta la implementación de los dispositivos formativos con nuestros clientes.

Desarrollamos tanto formaciones procedentes de nuestro catálogo como itinerarios personalizados para diferentes actores del sector aeronáutico. Una gran parte de estas formaciones responde a requisitos reglamentarios relacionados con la seguridad aérea y el mantenimiento de las competencias de los profesionales del sector.

Coordino estos proyectos con los clientes, los expertos técnicos y nuestros equipos internos con el fin de construir las soluciones pedagógicas más adecuadas a sus necesidades.

¿Por qué la formación representa un reto tan estratégico en el sector aeronáutico?

En nuestro sector, la formación no es simplemente una herramienta de desarrollo de competencias. Constituye una obligación reglamentaria directamente vinculada al marco normativo establecido por la EASA, la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea.

Las empresas deben demostrar que sus colaboradores cumplen los criterios establecidos por la normativa. Detrás de estas obligaciones existen retos muy concretos: la seguridad de las operaciones, la prevención de incidentes y, en las situaciones más críticas, la protección de vidas humanas.

Las organizaciones a las que acompañamos son auditadas periódicamente. Deben ser capaces de demostrar que sus equipos están correctamente formados y que las competencias requeridas se mantienen a lo largo del tiempo. Esto exige un nivel de rigor especialmente elevado en el diseño y el seguimiento de las formaciones.

¿Por qué decidieron evolucionar su enfoque de la formación continua?

Históricamente, nuestros itinerarios se construían de una forma muy lineal. Los alumnos debían completar todos los módulos previstos y después realizar una evaluación final para obtener su certificación.

Este enfoque sigue siendo pertinente para la formación inicial, donde es imprescindible adquirir todos los conocimientos básicos. Sin embargo, para la formación continua, rápidamente mostró sus limitaciones. Profesionales con experiencia tenían que dedicar horas a contenidos que ya dominaban perfectamente. Esto suponía una inversión importante de tiempo tanto para los alumnos como para las empresas, que necesitaban que sus colaboradores volvieran rápidamente a sus puestos operativos.

Desde hace varios años buscábamos, por tanto, evolucionar este modelo. En el sector aeronáutico, los dispositivos formativos todavía se basan en gran medida en una duración determinada de formación, mientras que nuestro objetivo principal es garantizar que las competencias necesarias estén realmente adquiridas.

Cuando descubrimos los mecanismos del adaptive learning, percibimos inmediatamente su potencial. Este enfoque respondía perfectamente a nuestra voluntad de concentrar los esfuerzos formativos en las necesidades reales de cada alumno.

¿Por qué eligieron Experquiz?

Descubrimos Experquiz en una feria profesional dedicada al e-learning, precisamente en un momento en el que buscábamos una solución capaz de hacer realidad nuestra reflexión sobre el adaptive learning.

La plataforma nos permitía implementar este enfoque de forma muy operativa, adaptando los itinerarios al nivel real de los alumnos.

Para nuestras formaciones técnicas y reglamentarias, que pueden representar varias horas de aprendizaje, este criterio era determinante. Experquiz nos ofrecía la flexibilidad necesaria para construir itinerarios personalizados manteniendo al mismo tiempo el nivel de exigencia esperado en nuestro sector.

¿Cómo utilizan actualmente Experquiz?

Utilizamos principalmente Experquiz en el marco de la formación continua.

Los alumnos comienzan con una evaluación de posicionamiento que nos permite identificar con precisión las competencias ya adquiridas y aquellas que necesitan reforzarse.

Cuando un objetivo está dominado, se valida. Cuando se detecta una dificultad, el alumno es dirigido hacia el módulo correspondiente para consolidar sus conocimientos antes de volver a ser evaluado.

Una vez validadas todas las competencias, el alumno obtiene su certificación. De este modo, hemos pasado de una lógica uniforme a una lógica basada en la evaluación y la progresión de competencias.

¿Cómo han recibido los alumnos este nuevo enfoque?

Este enfoque es bastante diferente de los itinerarios formativos tradicionales a los que los alumnos estaban acostumbrados. Con el adaptive learning, comienzan evaluando sus conocimientos antes de acceder a los contenidos formativos.

Al principio, esto puede resultar sorprendente, especialmente para las personas que esperan seguir directamente todo el programa. Sin embargo, rápidamente comprenden el valor del enfoque cuando comprueban que su itinerario refleja realmente su nivel de dominio y sus necesidades.

Los alumnos también valoran esta lógica de evaluación-formación. Las preguntas no sirven únicamente para medir un nivel de conocimientos: también permiten aprender. Gracias a las explicaciones y justificaciones asociadas a las respuestas, los alumnos comprenden mejor sus errores y progresan a lo largo del itinerario.

¿Cómo les ha permitido el adaptive learning adaptar sus formaciones a la diversidad de profesiones aeronáuticas?

Una de las principales aportaciones del adaptive learning ha sido permitirnos perfeccionar considerablemente nuestros dispositivos formativos. El trabajo principal no se centró en los contenidos, que ya teníamos en su mayoría, sino en el diseño de las evaluaciones que sirven como punto de partida para los itinerarios adaptativos.

Nuestras formaciones abarcan ámbitos muy técnicos, pero también temas relacionados con la seguridad aérea y los factores humanos. Por ello, tuvimos que crear evaluaciones capaces de medir realmente las competencias esperadas, sin ambigüedades y manteniendo su pertinencia para públicos muy diferentes.

Combinando nuestra experiencia profesional y nuestra experiencia pedagógica, hemos podido diseñar diferentes escenarios de aprendizaje y orientar a cada alumno hacia el itinerario más adecuado para su situación.

Con el tiempo, hemos ido incluso más lejos personalizando determinados itinerarios según la actividad de nuestros clientes. Los retos relacionados con la seguridad aérea no se plantean exactamente de la misma manera en una organización de mantenimiento, una empresa de producción o una compañía aérea. El adaptive learning nos permite así adaptar nuestras formaciones lo más cerca posible de las realidades operativas de cada entorno y constituye hoy una de las principales fortalezas de nuestro dispositivo.

¿Cómo ha evolucionado su enfoque de la formación continua gracias a Experquiz?

El primer beneficio es la flexibilidad que hemos ganado en la gestión, mejora y actualización de nuestros dispositivos formativos. Evolucionamos regularmente nuestras evaluaciones para reforzar su pertinencia y calidad. Con Experquiz, estas actualizaciones son muy sencillas de realizar y pueden implementarse sin interrumpir a los alumnos que ya están realizando un itinerario.

También valoramos la libertad que ofrecemos a los participantes. Una vez iniciado su itinerario, pueden navegar por los contenidos según sus necesidades, volver a determinados temas o profundizar en algunas áreas según su nivel y ritmo de aprendizaje.

Por último, uno de los principales beneficios para nuestros clientes es que la formación continua ya no se percibe como una repetición sistemática del mismo programa. Cada dos años, los alumnos son reevaluados sobre sus competencias. Por tanto, no vuelven necesariamente a los mismos contenidos y pueden concentrarse en los conocimientos que realmente necesitan reforzar.

¿Cómo se ha integrado Experquiz en su entorno digital?

Ya disponíamos de una plataforma utilizada para la gestión de nuestras formaciones, especialmente para las inscripciones, los pedidos y los pagos. El objetivo no era sustituir este entorno, sino enriquecerlo con las funcionalidades de adaptive learning ofrecidas por Experquiz.

Desarrollamos una conexión entre ambas plataformas para que pudieran funcionar conjuntamente e intercambiar automáticamente la información necesaria para el seguimiento de los alumnos y la gestión de los itinerarios. Nuestra plataforma histórica continúa gestionando toda la parte administrativa y comercial, mientras que Experquiz se encarga de los itinerarios adaptativos y de la evaluación de competencias.

Esta arquitectura nos permitió introducir un nuevo enfoque pedagógico sin modificar los hábitos de nuestros clientes ni la organización que ya habíamos establecido.

¿Qué han valorado especialmente del acompañamiento del equipo de Experquiz?

Lo que más me ha marcado en esta colaboración es, ante todo, la calidad del acompañamiento humano. Trabajamos principalmente con Anne Lalo, una persona extremadamente disponible, reactiva y comprometida.

Cuando surge un tema, lo asume inmediatamente, siempre vuelve a nosotros y se asegura de que sea tratado. Pero más allá de esta capacidad de respuesta, lo que más valoro es su sentido de la colaboración. Cada vez que tenemos una nueva idea o una nueva necesidad, se toma el tiempo de reflexionar con nosotros sobre la mejor manera de implementarla.

Esta escucha se traduce concretamente en evoluciones periódicas de la plataforma. Por ejemplo, habíamos identificado una necesidad relacionada con la gestión de los recursos multimedia durante las actualizaciones de determinados contenidos, así como la evolución de algunos parámetros de nuestros itinerarios adaptativos. Los equipos se tomaron el tiempo necesario para estudiar estas necesidades y aportar respuestas adecuadas, lo que nos permite mejorar continuamente la calidad de nuestros dispositivos formativos.

Esta combinación entre cercanía humana, profesionalidad y voluntad permanente de hacer avanzar los proyectos constituye, en mi opinión, uno de los grandes puntos fuertes de Experquiz.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Actualmente estamos trabajando en el desarrollo de nuestros dispositivos de aprendizaje combinado (blended learning). El objetivo es articular mejor las diferentes modalidades pedagógicas y ofrecer una mayor continuidad entre las fases teóricas y las fases prácticas.

Hoy en día, nuestros alumnos ya realizan sus itinerarios teóricos en Experquiz antes de participar en las sesiones presenciales. Recientemente hemos evolucionado nuestra organización para que puedan conservar durante más tiempo el acceso a sus recursos formativos y navegar con mayor libertad por los contenidos.

La próxima etapa consiste en construir itinerarios todavía más integrados, que reúnan aprendizajes teóricos, evaluaciones adaptativas y actividades prácticas dentro de un mismo dispositivo. El objetivo es ofrecer una experiencia formativa más fluida, conectando mejor las actividades teóricas, las evaluaciones y la puesta en práctica.